CÉLULAS MADRE DENTALES

EN LOS ÚLTIMOS AÑOS HAN PROLIFERADO LOS BANCOS DE CÉLULAS MADRE DENTALES PARA CRIOPRESERVAR LAS MISMAS A PARTIR DE LOS DIENTES  TEMPORALES O  PERMANENTES EXTRAÍDOS POR PARTE DEL DENTISTA.  EN ODONTOLOGÍA Y ORTODONCIA MÉDICA SUR, NO RECOMENDAMOS HACERLO  TOMANDO ESTA DECISIÓN EN BASE A  LA EVIDENCIA CIENTÍFICA  Y NO A INTERESES COMERCIALES.

COMPARTIMOS CONTIGO, PAPÁ Y MAMÁ ,LA SIGUIENTE INFORMACIÓN PARA QUE TOMES TU PROPIA DECISIÓN (ESTE ARTÍCULO FUE ESCRITO POR EL DR. ENRIQUE GRAGEDA NÚÑEZ, EL CUAL  FUE INVITADO POR EL COMITÉ  EDITORIAL DE LA REVISTA ODONTOLÓGICA MEXICANA EDITADA POR LA UNAM, FACULTAD DE ODONTOLOGÍA  EN ENERO DEL 2014).

Revista Odontológica Mexicana 2014 Num. 1          

 

CURSOS EN LINEA

CURSOS EN LÍNEA DE CÉLULAS MADRE DENTALES AVALADOS POR LA FACULTAD DE ODONTOLOGÍA DE LA UNAM Y MÉDICA SUR.

             

 GUARDAR UN DIENTE ¿SALVA UNA VIDA?

Este es tan sólo uno de los estandartes que bancos de células madre dentales se han encargado de publicitar sin ética alguna, invirtiendo fuertes cantidades de recursos económicos en medios masivos de comunicación y con conferencias en foros odontológicos por parte de «asesores científicos» patrocinados por estos bancos y dirigidas a las comunidades odontológicas de nuestro país.

Las expectativas producidas después del anuncio del aislamiento de estas células, a partir de dientes temporales en el 2003 por el Dr. Shi, quien es profesor del Centro de Biología Craneofacial de la Universidad del Sur de California, no sólo permitieron diversificar la investigación en el medio científico de las células madre embrionarias y del cordón umbilical, que hasta hace algunos años se creía eran las únicas con esta capacidad de diferenciación, sino además han motivado a buscar nuevas aplicaciones terapéuticas que con otro tipo de células madre no era posible conseguir.

Toda esta información está perfectamente expuesta y eficazmente manipulada por los bancos privados de células madre dentales, que, mediante su equipo de ventas y asesores científicos, se han encargado de promocionar el resguardo de estas células de manera dogmática, sin fundamentación científica y omitiendo
los más simples conceptos de biología molecular e ingeniería genética. Estos bancos ofrecen sus servicios a una comunidad odontológica dispuesta a brindar, en una época de continuos avances tecnológicos, alternativas innovadoras a sus pacientes para prevenir enfermedades o padecimientos futuros; así como a una generación ávida de nuevos tratamientos médicos que consigan curar, preservar o por lo menos, mantener la calidad de vida a lo largo de los años.
En la actualidad, a pesar de que estas células de origen mesenquimatoso han demostrado su capacidad de diferenciación a nivel experimental en células nerviosas, musculares, óseas o cardíacas, nada se encuentra más distante de la realidad en relación a que éstas puedan aplicarse como una alternativa terapéutica real para tratar enfermedades o padecimientos hasta ahora incurables. Resulta fundamental diferenciar entre estudios experimentales in vitro o in vivo en animales y contar con aplicaciones clínicas reales en humanos como pretenden los bancos hacerlo creer.

Para lograr conseguir una aplicación terapéutica con células madre dentales, es necesario entre otras muchas cosas, identificar todos los genes involucrados en el proceso de diferenciación de estas células, así como conocer su interacción y expresión una vez que se activan los mismos. De igual manera, es necesario aislar y analizar todos los factores de crecimiento y de transcripción involucrados en el proceso de diferenciación de estas células, los que a la fecha se desconocen en su mayoría y que se comportan de forma distinta dependiendo del orden y presencia de uno o varios de estos factores durante su función.

Finalmente, es necesario determinar la vía de administración ideal y el mejor medio de proliferación que permita su crecimiento sin alterar las características, calidad y tipo de células en las que se pudieran llegar a diferenciar.

Tratar de explicar las consideraciones anteriores sería como intentar cocinar un pastel sin conocer los ingredientes. Los mismos bancos privados de células
madre lo intentan parcialmente y aceptan que no se tendrá mayor información por lo menos en los próximos 10 a 15 años, escudándose en que su función
como banco no es ofrecer terapias innovadoras o tratamientos médicos a los pacientes que contratan sus servicios.

A pesar de todos estos factores, justifican su presencia como una alternativa más para aquellas personas interesadas en resguardar y obtener un «seguro
biológico» con estas células para una aplicación terapéutica futura y la posible curación de enfermedades como Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple, enfermedades cardíacas y diabetes, entre muchas otras.

Múltiples estudios de criopreservación de células madre de cordón umbilical han demostrado que su vida máxima es de 10 años y hasta el momento, en las de dientes, de 2 a 3 años. Esto sin tomar en cuenta que el método de criopreservación ideal de las mismas debe ser específico, dependiendo del tipo y cantidad de células a resguardar, ya que hasta ahora se ha demostrado que el mismo método utilizado para criopreservar las células madre de cordón no se puede aplicar al de las células de los dientes, porque éstas pierden muchas de sus características, encontrándose aún en discusión el método ideal para su criopreservación y almacenamiento, con el objetivo de preservarlas a largo plazo sin que pierdan sus características.

Finalmente, se han reportado múltiples estudios donde se demuestra un riesgo continuo de contaminación cruzada entre las muestras de diversos
pacientes al criopreservarlas.
Entonces, ¿por qué tener que pagar a un banco privado por el resguardo de células durante algunos años a pesar de que los padecimientos ya antes mencionados se presentan con mayor frecuencia a partir de la tercera década de la vida?, ¿por qué, a pesar de que sabemos que estas células conservan sus características por un periodo muy corto de tiempo, los bancos ofrecen planes financieros para resguardar estas células hasta por 10 ó 20 años?.

Además, estudios recientes demuestran que los dientes permanentes también ofrecen una posible fuente de células madre a pesar de tener características diferentes a las de los dientes temporales. Sin embargo, es posible manipularlas y conseguir estas células progenitoras a partir de otras células madre o de células convencionales del periodonto y, más aún, obtener células madre de origen mesenquimatoso de otras áreas de nuestro organismo, como el tejido adiposo.

En otras palabras, ¿no tendríamos las mismas o inclusive mejores probabilidades de utilizarlas al mantener los dientes en nuestra boca y evitar pagar el resguardo de estas células madre dentales en el banco, permitiendo que la ciencia avance y que no caduque el tiempo de la criopreservación?.
La legislación al respecto varía en diferentes partes del mundo; mientras que la FDA (Federal Drug Administration) de los Estados Unidos mantiene una posición ambigua y poco clara, otros han establecido leyes, instituciones y reglamentaciones muy específicas que han permitido regular e informar de forma precisa y adecuada a los odontólogos y pacientes, limitando de forma eficaz a estos bancos privados de células madre dentales.
En México, la Facultad de Odontología de la UNAM ha tomado nuevamente el liderazgo en este tema mediante la promoción de cursos de educación continua sin patrocinios ni intereses comerciales o algún tipo de lucro. Todo esto, con el objetivo de difundir ante la comunidad odontológica una visión real de los alcances y limitaciones del uso de estas células para poder informar debidamente a los pacientes.

Hasta ahora, no existe una Norma Oficial Mexicana por parte de las autoridades de la Secretaría de Salud que determine con detalle el uso, resguardo, reglamentación, manipulación, propiedad de las mismas y aplicaciones terapéuticas de las células madre de cualquier tipo, incluyendo las dentales, creando un vacío legal en nuestro país, lo cual favorece la desinformación, el oportunismo y el indebido manejo de la información que los bancos de células madre dentales han capitalizado hasta el momento.

Actualmente en México, los bancos de células madre dentales son compañías transnacionales privadas con representantes en nuestro país, que operan con el registro ante la Secretaría de Salud a través de la COFEPRIS, bajo el permiso sanitario de resguardar estas células con fines de «investigación» sin actuar fuera de la ley.

De acuerdo a la Ley General de Salud, hasta ahora cualquier terapia o tratamiento médico en seres humanos con estas células madre dentales se encuentra prohibido por la Legislación Mexicana, además que realizarlo sería un acto completo de irresponsabilidad, ignorancia y falta de ética profesional, por no existir aún los fundamentos y bases científicas necesarios para realizarlo.

Estoy seguro de que ningún paciente paga una cantidad significativa de dinero con la finalidad de preservar sus células dentales y que se utilicen con fines de investigación. Absolutamente todos tienen la ilusión, esperanza y certeza de utilizarlas en un futuro con algún familiar o con ellos mismos en el caso desafortunado de llegar a necesitarlas.

De acuerdo a la Asociación Americana de Sangre y de Trasplante de Médula Ósea, las probabilidades de que pudiera un paciente utilizar las células de cordón umbilical guardadas en un banco privado son de tan sólo un .001%. Por pura ley de probabilidad, es imposible que este porcentaje aumente significativamente con las células madre dentales por lo menos en los próximos años.

Guardar un diente, ¿salva una vida?

Antes de recomendarle a un paciente que «guarde un diente y salve una vida», detengámonos a pensar sobre todas las implicaciones éticas, legales y financieras que involucra hacer uso de estos bancos, y sobre el papel que debemos jugar como odontólogos ante nuestra comunidad con las células madre dentales.

 

A pesar de que los bancos de células madre argumentan que las células madre pueden ser criopreservadas no existe evidencia científica que a largo plazo puedan hacerlo ya que el tiempo máximo que se ha demostrado que pueden guardarse en buen estado es de no mas de 3 a 4 años.

Esto significa que si usted esta pensando en guardar las células madre de los dientes de sus hijos significaría que tendría que guardarlas al menos entre 20 a 40 años para tratar una enfermedad como alzheimer, parkinson o diabetes. Los métodos de criopreservación actuales NO OFRECEN una garantía para preservar éstas células a largo plazo.

El método de criopreservación debe de ser distinto para cada tipo de célula, es decir que no se puede aplicar el mismo para células de cordón umbilical que para células madre de dientes. A pesar de que aún no se ha establecido un método bien estandarizado que permita guardarlas por un largo plazo y que exista un sistema que evite problemas de contaminación cruzada entre las muestras los bancos privados ofrecen estos servicios a los pacientes.

En la actualidad el estudio de células madre en dientes esta bajo investigación a nivel de ciencia básica. Esto quiere decir que para llegar a encontrar una aplicación clínica real para tratar alguna enfermedad o padecimiento tiene que pasar por estrictos controles de investigación clínica ya que su uso podría acarrear mas complicaciones que beneficios para el paciente. Además es es necesario todavía establecer las leyes y reglamentaciones de salud necesarios para asegurarse que el proceso de extracción y aplicaciones sean seguros para el mismo

La mayoría de los bancos privados de células madre dentales argumentan que cuentan con permisos de la Secretaria de Salud (Cofepris) y la FDA (Federal Drug Administration) de los Estados Unidos. Sin embargo lo que los bancos NO dicen es que esta autorización por ambas agencias se otorga EXCLUSIVAMENTE para resguardar y almacenar estas células con fines de investigación mas NO ASÍ para utilizarlas en caso de encontrar alguna aplicación clínica. Esto debido a que para conseguir estos permisos es necesario investigaciones clínicas y protocolos muy serios en los tres niveles que aun no existen y que por consiguiente los bancos no poseen ni podrían aplicar.

En los últimos años han proliferado los bancos de células madre dentales que ofrecen el servicio de criopreservar (congelar) estas células con la finalidad de proveer al paciente con una herramienta de poder tratar enfermedades incurables en la actualidad. Esto se hace mediante la extracción de éstas células de los dientes de leche o permanentes. Los verdaderos alcances y limitaciones de éstas células no han sido bien explicados en gran parte por intereses comerciales.

A pesar de que las células madre dentales ofrecen un futuro prometedor en Odontología y Ortodoncia Médica Sur le recomendamos NO CRIOPRESERVAR estas en BANCOS PRIVADOS. Esta recomendación la hacemos en base a la EVIDENCIA CIENTÍFICA ACTUAL y NO A INTERESES COMERCIALES. MANTENGA SUS DIENTES EN BUENAS CONDICIONES nunca sabe cuando podrá usted utilizarlas, ¡EL MEJOR BANCO PARA PRESERVAR ESTAS CÉLULAS ES SU PROPIA BOCA!

 

Una fuente de células madre dentales es también la médula ósea, sin embargo el comportamiento es distinto al de las células madre dentales ya que son de origen hematopoyético

Las células madre dentales son de origen mesenquimatoso lo cual ofrece una mayor diversidad de posibles aplicaciones clínicas a diferencia de las células de médula ósea, sin embargo se encuentran aún en fase de investigación básica.

 

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